El grupo de lectura del Centro Comunitario quiere compartir su experiencia en Madrid a donde fueron el fin de semana pasado a presentar ante la FAEA, la Federación Estatal de Educación de Personas Adultas, en el Ateneo de Madrid su proyecto «Oliver: El (otro) Barrio de las Letras» y con gran aceptación del público asistente.

No todos los días una puede actuar en el ATENEO. Sí, actuar, no visitar, ni contemplar. Nosotras, un grupo de once grandes lectoras, salimos bien temprano del barrio y disfrutamos del amanecer en la carretera.

Después de desperezarnos y quitarnos el pesado sueño, nos pusimos poco a poco a repasar nuestra presentación para intentar que todo saliera perfecto. En un momento, el autobús se llenó de risas, equivocaciones y dejamos de ser nosotras mismas para convertirnos en una suerte de escritores y escritoras de  distintas épocas con una u otra relación con el barrio Oliver.

Una vez que llegamos a Madrid, fuimos directas al Ateneo, situado junto al museo Thyssen (qué lista es Tita) y el Congreso de los Diputados (qué pequeño es al natural, en la tele sale enorme). Está situado en el barrio de las letras, en las callejuelas por las que paseaban Lope, Quevedo, Cervantes y más amigos del montón.

El Ateneo nos encantó. Parecíamos inmersas en una cápsula del tiempo que nos había llevado directas al siglo XIX, con una salvedad, claro, éramos todas mujeres y en el Ateneo ninguna mujer pudo ser socia hasta que llegó la gran Emilia Pardo Bazán, a la que saludamos en su cuadro señorial.

Creo que se nos ha olvidado decir a qué fuimos a Madrid. Cosas de la edad. Fuimos a la FAEA, la Federación Estatal de Educación de personas Adultas, a presentarles el proyecto que tenemos entre manos, Oliver: El (otro) barrio de las letras. La verdad es que no sabíamos muy bien cómo describirles todo lo que hemos aprendido, recordado y, sobretodo, disfrutado a lo largo de este tiempo en el Centro Comunitario Oliver (Fundación Adunare), así que pensamos que lo mejor sería invitar a los propios autores y autoras que hemos redescubierto a que lo contarán por si mismos.

De esta manera, cada una de nosotras dejamos de ser nosotras mismas durante un rato para convertirnos en Lope de Vega, Gloria Fuertes, Pilar Miró, Gabriela Mistral, Homero, José de Espronceda, Tirso de Molina, Miguel Hernández, María Moliner y Arquímedes. Les explicamos un poco a nuestro auditorio quiénes éramos en ese momento (¡nunca habían visto a Homero vivo, cómo nos iban a reconocer!) y qué nos unía al barrio, porque unas teníamos calle aquí, otras el instituto e incluso alguna dio la idea para la Cabalgata de las Reinas Magas de Oriente.

La verdad es que acabamos muy contentas y nos encantó conocer el otro barrio de las letras.

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