Bajo este titular aparece la primera referencia periodística del Barrio Oliver en la prensa aragonesa, en un Heraldo de Aragón de octubre de 1931, y refleja muy bien el origen periférico, aislado, suburbial, obrero, pobre… que ha condicionado su desarrollo posterior.

Es el más moderno de todos los barrios de Zaragoza este denominado popularmente las Parcelas del Cura. Tal vez no sea el más pequeño, pero sí el más humilde e indefenso. El barrio del Cura es el último nacido a la vida de estas magníficas expansiones de vitalidad, ahorro y sacrificio que se viene permitiendo en la ciudad de Zaragoza desde hace años y con más intensidad en lo que va de siglo.

Heraldo de Aragón, 4 de octubre de 1931.

Oliver surge sin ningún tipo de planeamiento, desde la primera parcelación de mosén Oliver, pasando por las promociones de la Obra Sindical del Hogar y las casas baratas del Ayuntamiento, y con la autoconstrucción por parte de vecinos y vecinas, inmigrantes en la mayoría de los casos. Este origen influye en la evolución del barrio y tiene su reflejo en la situación actual: saneamiento obsoleto en muchas calles; abandono de viviendas autoconstruidas (parcelas de adobe); pésima circulación viaria interior (sobre todo en la parte vieja del barrio); escasa potencia de alumbrado; escaso espacio público, aislamiento del resto de la ciudad, que si bien ahora Oliver queda cerrado al oeste por la Ronda Ibón de Plan, la mal llamada Ronda Oliver, sigue manteniendo el acceso tradicional de los años 40 del silgo pasado. Si sólo nos quedásemos con estos términos, diríamos que Oliver está igual o en algunos casos peor que en su origen; aunque el paso del tiempo ha ido modificando el territorio.

Oliver, desde su origen, ha sido objeto de actuaciones públicas sobre todo en el ámbito de vivienda. Las actuaciones en vivienda han ido desde las parcelas autoconstruidas de los años 30, hasta las últimas iniciativas de vivienda social del ayuntamiento de Zaragoza en los primeros años del siglo XXI, pasando por las promociones de viviendas de la Obra Sindical del Hogar, Grupo Arzobispo Domenech y General Urrutia (actual Gabriela Mistral) en los años 1950, las casas ultrabaratas del ayuntamiento, las promociones de vivienda protegida del Instituto Nacional de la Vivienda de los años sesenta, las viviendas de erradicación del chabolismo (antiguos bloques grises ya desaparecidos en la Cl. Antonio Leyva), a las últimas actuaciones en vivienda de la Sociedad Municipal de Vivienda y Rehabilitación. Estas actuaciones han configurado una variopinta tipología de construcciones, que unidas a una falta de una auténtica planificación han moldeado este espacio urbano.

Foto Aérea Oliver

El planeamiento desordenado, la tipología urbana tan variada, las consecuencias de intervenciones públicas erróneas y fracasadas, como fue la repercusión que tuvo en el barrio el desmantelamiento del poblado gitano de Quinta Julieta, la falta de inversiones y de incentivos en el entorno, y la fuerza reivindicativa de los vecinos, hicieron necesario que en los últimos veinte años (1996-2016) se pusieran en marcha diversos planes de actuación e iniciativas para Oliver por parte de la administración municipal. Así surge el Plan Integral Social de Oliver-Valdefierro, puesto en marcha en la última legislatura de González-Triviño como alcalde; pero será con la aprobación, en 1998, del Plan Integral del Barrio Oliver (PIBO), por el que el Ayuntamiento de Zaragoza, siguiendo las directrices del Consejo de Europa y del Comité Español de la Conferencia Habitat II para barrios desfavorecidos, programó una serie de actuaciones de forma global en todas las áreas: educación, formación para el empleo, servicios sociales, vivienda, urbanismo, medio ambiente, infraestructuras, servicios e equipamientos, salud, …A pesar de que el PIBO nació de la administración municipal, no es menos cierto que en la elaboración del mismo participaron las distintas entidades del barrio, y en especial la Asociación de Vecinos y Vecinas de Oliver. El conocimiento de la realidad hizo posible que el PIBO no fuese solo un marco teórico de actuaciones sino una auténtica guía de trabajo en el territorio; otra cuestión fue, en este largo periodo, la puesta en marcha de sus programas y la evaluación del proceso. La colaboración entre la administración y los vecinos en la elaboración del plan fue sin duda el primer logro del mismo, después de años de fuertes reivindicaciones vecinales pidiendo mejoras para el barrio.

Si bien el PIBO se aprobó en 1998, siempre quedó condicionado a la aplicación de lo previsto por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU); y es esa falta de conexión entre uno y otro plan lo que hizo, en parte, que la ejecución del PIBO se fuese dilatando en el tiempo, y quedando en muchos aspectos superado por la realidad.

Esta situación hace que a partir de 2009, la Asociación de Vecinos y Vecinas de Oliver “Aragón” tome la iniciativa, y con el apoyo de Zaragoza Vivienda, inicie un proceso participativo de elaboración de un nuevo plan de actuación que exprese las necesidades de todas aquellas personas que viven y trabajan en el barrio en todos los ámbitos de su vida. Nace así en 2011 el Plan de Desarrollo Sostenible y Comunitario del Barrio Oliver (PDSCBO), elaborado con la participación de más de mil personas durante todo el proceso. Un Plan de los vecinos, para su barrio, por la mejora de su entorno, y elaborado con su participación.

Las propuestas del PDSCBO en el ámbito del desarrollo urbano, encuadradas en su objetivo estratégico 1, Impulsar un barrio verde, implican ya de por sí una apuesta clara por la sostenibilidad y la mejora de la escena urbana, con actuaciones de todo tipo: ensanche de aceras, peatonalización de calles, eliminación de barreras arquitectónicas, saneamiento de solares, esponjamiento de zonas saturadas, rehabilitación de viviendas, reutilización de equipamientos cerrados y sin uso, organización de la circulación interior del barrio, ampliación y mejora de las zonas verdes, … Estas propuestas, unidas al resto de las que figuran en los otros objetivos estratégicos, vistas de forma global e interconexionadas entre sí, ofrecen una visión de futuro para el entorno.

La elaboración del PDSCBO, con todo el proceso participativo, se culmino, pero no así su puesta en marcha por falta del compromiso de la administración municipal, a pesar de contar con el compromiso de los vecinos y vecinas de Oliver.

Aunque elaborado sin contar con un proceso de participación como tal, el PIBO II recoge, tanto las propuestas recogidas en el PDSCBO, como las recogidas en otros documentos de reflexión elaborados por las entidades del barrio, como fue “Compartiendo miradas: Haciendo Barrio” en 2104. El Plan Integral del Barrio Oliver II (PIBO II) fue aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza el 23 de diciembre de 2014.

Todo este desarrollo de propuestas de planificación que se han dado en los últimos años, nos confirman cada vez más, la necesidad de establecer procesos de participación, en los que formen parte tanto los habitantes del territorio, vecinos y vecinas de nuestros barrios, donde se van a ejecutar las actuaciones y que conocen su realidad y necesidades, como los equipos técnicos que las tienen que llevar a cabo.

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